Opinión: Nuevos modelos económicos sostenibles en Europa

Opinión: Nuevos modelos económicos sostenibles en Europa

30/11/2017

Unas breves líneas resumiendo el contenido del interesante Dictamen SC/048 sobre nuevos modelos económicos sostenibles que el Comité Económico y Social Europeo (CESE) aprobó por abrumadora mayoría (187 a favor, 3 en contra y 4 abstenciones)  en la reunión plenaria del pasado 18 de octubre de 2017. En el Dictamen se reconoce que el modelo económico europeo basado en la secuencia “extraer, producir, poseer y desechar” se encuentra en entredicho por lo que, junto al tradicional mercado,  se están desarrollando nuevos modelos que además de transformar las relaciones entre las personas productoras, distribuidoras y consumidoras intentan hacer frente a retos que son cruciales para el desarrollo sostenible como la justicia social, la gobernanza participativa y la conservación de los recursos y del capital natural, retos que, a todas luces, no son ajenos a la economía social y solidaria.

Entiende el Dictamen que respaldar estos nuevos modelos económicos representa para la Unión Europea (UE) “la oportunidad de asumir el liderazgo de modelos económicos innovadores que hacen indisociables los conceptos de prosperidad económica, protección social de calidad y sostenibilidad medioambiental”, debiendo ser ambiciosa la UE al abordar esta cuestión y así seguir reinventando el modelo económico europeo.

De ahí que se formulen diez recomendaciones dirigidas a los poderes públicos de la UE con la finalidad de garantizar una mayor coordinación en todo lo relativo a la economía sostenible; un mayor apoyo y aliento en la investigación, en la innovación responsable, en la educación, en la formación y en la información para que todas las partes interesadas conozcan mejor los nuevos modelos económicos sostenibles y el papel que desempeña la financiación sostenible; y de una manera general, la UE debe establecer un marco político, fiscal y reglamentario para apoyar el despliegue de estos nuevos modelos sostenibles a gran escala así como un replanteamiento del modo de funcionamiento del sector financiero para que sea sostenible y redefinir el concepto de riesgo para que se incorporen a nivel micro y macroeconómico los retos a largo plazo medioambientales, sociales y de gobernanza.

Estamos presenciando cómo el modelo económico actual se enfrenta a la competencia de nuevos modelos económicos innovadores –economía circular, economía funcional, economía compartida, economía del bien común, finanzas responsables- al tiempo que se observa que la economía social se está reforzando como modelo empresarial que da prioridad a los retos de la gobernanza y la utilidad social y ecológica. Si se logra transformar el concepto de sostenibilidad en un componente fundamental de modernización de la economía y de sus preocupaciones políticas, “la UE volverá a movilizar a los Estados miembros en torno a un proyecto unificador y procurará que el proyecto europeo vuelva a dar prioridad a las personas”.

Sin embargo, estos nuevos modelos económicos no son de hoy y ya han sido objeto de apoyo con iniciativas a escala europea (independientemente de la atención que hayan recibido por los responsables políticos en los Estados miembros) como las Comunicaciones (2016) 288 final y 356 final de la Comisión Europea y diversos Dictámenes 2016 y 2017 del CESE. Iniciativas que están abriendo el camino y posibilitarán hacer un primer balance de actuaciones y de ir fomentando el intercambio de buenas prácticas y experiencias entre las empresas que promueven estos nuevos modelos económicos mediante redes de iniciativas privadas y públicas.

Para finalizar esta breve nota, y siguiendo el Dictamen en sus conclusiones, “los nuevos modelos económicos sostenibles solo se desarrollarán si las empresas y los empresarios están convencidos de que este planteamiento tendrá sentido a nivel económico en la UE a partir de 2030 o 2050”.

Por lo que el Dictamen recomienda:

  • Descompartimentar este tema a nivel político y considerar la sostenibilidad como un criterio transversal que permitirá modernizar la economía europea.
  • Integrar las externalidades socioambientales en la lógica económica, animando a los Estados miembros a incorporar mejor la fiscalidad ecológica y poner fin a las subvenciones antiecológicas.
  • Desarrollar un marco reglamentario favorable al consumo y la producción sostenibles.
  • Es necesario replantearse el modo de funcionamiento del sector financiero para garantizar la sostenibilidad y la integración inequívoca de las cuestiones medioambientales y sociales en las decisiones de inversión y en el concepto de riesgo.

 

Sylvia Gay – Miembro de GEZKI

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