Opinión: Juan Mari Concha, ex presidente de ERKIDE

Opinión: Juan Mari Concha, ex presidente de ERKIDE

31/10/2014

Después de 43 años, desarrollando mi actividad laboral y societaria en la Corporación Mondragón, compaginándola durante 18 años con mi participación en Entidades Representativas del Cooperativismo y de la Economía Social en Euskadi y en el Estado, ha llegado la hora de la jubilación.

Con 22 años me incorporé a Urssa S. Coop. Sin tener la mínima idea de lo que era una cooperativa. No fue, ciertamente, una decisión sometida a un análisis previo. 

A los pocos días de mi incorporación sufrí dos impactos personales de signo contrario. Por un lado, sentí una decepción cuando me llevaron a Mondragón, a la Sede Central de Caja Laboral en la calle Resusta, a conocer a Alfonso Gorroñogoitia y a José María Ormaetxea. Tuve que atravesar, para subir al primer piso, la planta baja entre cajas de frutas y hortalizas y un montón de compradores. Esta decepción se incrementó cuando accedí a los humildes despachos de las personas antes citadas. Pero mi ánimo cambió al escuchar a Alfonso y a José Mari. Sus palabras consiguieron que empezase a pensar en las virtudes de la cooperativa. En una palabra me abrieron los ojos. 

Esta sensación inicial se vio muy reforzada cuando, con menos de 24 años fui elegido Consejero de Lagun Aro, nuestra Entidad de Previsión Social. Allí conocí a Don José María Arizmendiarreta. No hablaba demasiado pero su sola presencia transmitía una serenidad a los reunidos que ayudaba a analizar y resolver los temas a debate.

Posteriormente tuve muchos contactos con Alfonso y con José Mari, que me fueron convenciendo que había que trabajar, defender e impulsar nuestro modelo cooperativo. Son dos personas con caracteres y formas de tratar los temas muy diferentes, pero que tienen en común su honestidad, su solidaridad, su esfuerzo, su humildad y su arrojo.

En estos momentos, el movimiento cooperativo de Euskadi goza de una buena salud a pesar de los problemas que están sufriendo algunas de nuestras cooperativas debido a la crisis económica. En los dos últimos años (2011 – 2012) Euskadi ha sido la Comunidad Autónoma en la que más cooperativas se han creado.

Estoy convencido que el Sistema Cooperativo tiene un ilusionante futuro. Los Principios y Valores Cooperativos se están revalorizando considerablemente en nuestra sociedad, como consecuencia de que la crisis ha evidenciado que la Economía no puede seguir en manos de un Capitalismo salvaje. Los citados Valores y Principios Cooperativos siguen totalmente vigentes en estos momentos. Únicamente, es necesario adaptarlos a los cambios sociales que se vienen produciendo estos años en nuestra Sociedad y realizar los esfuerzos que sean necesarios para conseguir transmitirlos a nuestros jóvenes. La juventud es el campo en el que hay que trabajar para lograr que dentro de una generación disfrutemos de un Cooperativismo potente, y a la vez identificado con las personas.

En relación con la Corporación Mondragón a la que he pertenecido muchos años, creo que ha realizado una extraordinaria función socio-empresarial que ha permitido la creación de muchos nuevos empleos y el ejercicio de la intra y de la intercooperación en y entre las cooperativas. No obstante si se quiere conseguir que la Corporación desempeñe en el futuro un papel relevante en la puesta en marcha de nuevos negocios y actividades es necesario que se produzca un profundo cambio organizativo que conlleve la cesión a la Corporación de una parte de la soberanía de las cooperativas. Si esto no sucede, la Corporación se verá constreñida a ser, únicamente, un excelente instrumento de solidaridad y un muy estimable apoyo a las cooperativas en los negocios que éstas decidan emprender.

En resumen, se puede afirmar que nuestra fórmula cooperativa tiene un futuro alentador siempre que seamos capaces de adaptar nuestros principios y estructuras a las necesidades sociales de cada momento.

 

Juan Mari Concha

 

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